Mientras siguen las negociaciones en busca de un acuerdo que permita destrabar la larga disputa por el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda que el Gobierno intentó imponer por decreto, el oficialismo volvió a condicionar la discusión de una eventual reforma de la coparticipación del impuesto al cheque, un tema particularmente sensible para las arcas del Estado.
"Si hay un marco de diálogo no se debería pasar a modificar la ley del cheque en una semana. Es un tema de mucha sensibilidad económica", advirtió el jefe del bloque kirchnerista en el Senado, Miguel Pichetto.
En la misma línea, agregó: "Es un tema de mucha sensibilidad económica y, como tal, requiere un proceso profundo que no puede surgir de una semana para la otra".
Pichetto es una de las patas oficialistas en la mesa de diálogo en la que ayer la UCR aceptó modificar la comisión que revisa los decretos y escuchar a la presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, antes de decidir si rechaza o no su pliego de designación. El senador rionegrino reemplazó en las negociaciones al presidente provisional del Senado, José Pampuro, que quedó en la mira de la Casa Rosada por sus conversaciones con el vicepresidente Julio Cobos.
Retraso y límites. Aunque, por el momento, el momento, el Gobierno logró ganar tiempo y postergó el debate por la validez o no del decreto que dispuso el traspaso de 4382 millones de dólares al Tesoro hasta la semana próxima, la mayor preocupación de la Casa Rosada la posibilidad de que el jueves próximo la oposición consiga el número suficiente en el Senado para modificar la ley que amplía el porcentaje de coparticipación del impuesto al cheque.
Una reforma en ese sentido obligaría al Estado a ceder recursos por cerca de 10.000 millones de pesos a las provincias. El Gobierno ya había advertido la semana pasada que vetará cualquier modificación del presupuesto que implique un desfinanciamiento de los recursos del Estado.
Por su parte, el senador Gerardo Morales ratificó la postura del radicalismo sobre la utilización de reservas del Central para pagar deuda. "Vamos a tener una actitud muy firme en cada tema, pero siempre buscando consenso", afirmó Morales en declaraciones a radio Continental.
No obstante, ratificó que su partido rechazará el DNU 298/10 por el que el Gobierno intentó tomar fondos del Central para cancelar pasivos con acreedores privados. "El Congreso va a voltear el decreto. Pero también vamos a dar respuesta para que se pague la deuda". Respecto de los decretos de necesidad y urgencia, fue tajante: "Si yo fuera la Presidenta derogaría los DNU, porque el Congreso va camino a rechazarlos".
Además, el ratificó que esta semana el Senado tratará el pleigo de designación de Marcó del Pont y la coparticipación del impuesto al cheque."Hay que avanzar con estos temas, ya hemos perdido mucho tiempo", planteó Morales.
Clarín
|